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Humillada por un depravado – Parte 3

Humillada por un depravado - Parte 3

A pesar de lo mal que me trataba, y de lo que me hacía, seguía quedando. Pensaba que con él podría tener alguna experiencia aún más excitante de las que había tenido ya. Y además, simplemente me dejaba llevar en algo que me gustaba, aunque no fuera la situación más idónea.

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Quedamos con el del cupé rojo, mi amiga y yo. Nos llevó a un parque de una ciudad cercana. Una vez allí nos compramos papas y estuvimos hablando toda la tarde. Al principio bien. Pero, se fue interesando por mi amiga y preguntándole de todo. Hasta llegó el punto de que se empezó a sentir incómoda. Entonces le preguntó si no estaba conmigo, a lo que el respondió que sólo se la mamaba. Yo me puse colorada. ¿Cómo podía ser tan descarado? Nos quedamos calladas un rato. Al poco el chico mandó a mi a amiga para que cogiera algo. Cuando nos quedamos a solas, me pidió que se la chupara. Le dije que no porque aunque era de noche, y esa parte del parque quedaba a oscuras, mi amiga podría venir en cualquier momento. Pero el me insistió diciéndome que estaba muy cachondo de ver a mi amiga. A mí me sentó mal, pero tuve miedo de que no quisiera acercarnos a casa y accedí a hacérsela. De todas formas me encantaba sentir su excitación y no me sentía nada mal con su polla en mi boca, pero en esa ocasión tenía apuro por si nos pillaban.

Humillada por un depravado - Parte 3Estaba a punto de conseguir que se corriera, cuando llegó mi amiga. Cuando se dio cuenta de lo que hacíamos, se quedó parada. El chico le dijo que no se cortase, que se sentara. A lo que le respondió que mejor nos dejaba intimidad. Pero éste insistió, diciéndole que no debía de sentirse incómoda con ellos. Al final se sentó, pero se puso a la otra esquina del banco donde estábamos. Yo quise parar, porque me la saqué de la boca y le fui a subir los pantalones, cuando el me paró la mano y me dijo que se correría en seguida. Total, que con mi amiga al lado, tuve que seguir mamándosela. Ahora sí me sentía incómoda, pero no quería cabrearlo por si nos dejaba tiradas. Entonces, mientras le daba caña, le empezó a echar los trastos a mi amiga. Ella, mirando a otro lado, le dijo que no, que no era su tipo. Para colmo, le propuso que se acercara más, y ella ya, enfadada, le dijo rotundamente que no, que era un degenerado. Ya paré, porque empezaron a discutir.

Humillada por un depravado - Parte 3Nos llevó a casa bruscamente y dejó primero a mi amiga. Cuando nos quedamos a solas me dijo que todavía no se había corrido y que le gustaría acabar la faena. Estuve a punto de decirle que no, por como había tratado a mi amiga, pero accedí porque me sabía mal. Me llevó a un descampado y nos pusimos en el asiento de atrás de su cupé. Primero nos liamos con lengua y nos metimos mano. A continuación me abrió la ropa para dejar a la vista las tetas y las bragas, que me las bajé para que pudiera tocar libremente. Él también se bajó los pantalones y se la sacó. Estaba a punto de inclinarme para metérmela en la boca cuando me dijo que llevamos tiempo de rollo como para llegar más lejos. A lo que le dije que prefería mamársela sólo. pero él me tumbó bruscamente y me arrancó los pantalones de una de las piernas. Le dije que no quería follar, pero no me hizo caso. Sin condón, me la empezó a meter a la fuerza. Me dijo que no podía estar mamándosela medio año y no querer follar. No llegó a meterla del todo, gracias a mis forcejeos, sólo con el roce le dio el gusto necesario para correrse y tiró todo el semen sobre mi vagina y parte de mi estómago. Luego, volvió a ser medio simpático, y digo medio porque seguía hablándome como si fuera una fulana, pero al menos no me maltrataba. Me dejó en mi casa y se fue.

A la semana siguiente volvió a llamarme pero ya no se lo cogí. Y de lo que ocurrió en el descampado no le dije nada a mi amiga. Se pensó que después de lo que le hizo a ella pasé de él completamente. Mejor así, pensé. Estuve un tiempo muy mal. Me había violado y sentía horrores. Tarde varios meses en volver a quedar. Fue cuando conocí a un chico con el que mantuve una relación de dos años, en un primer encuentro fogoso.

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María Ramos

Siempre he sentido pasión por el erotismo. Pero no de una forma vulgar, sino desde la sensualidad y el deseo del buen arte. Y por eso hablo de todo ello en mis artículos. También cuento mis experiencias sexuales en Secretos íntimos y vendo material casero en mi Sex Shop.

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Comentarios (3)

Capullos y gilipollas hay en todos lados , pero esta experiencia aunque desagradable , te hará mas fuerte y menos confiada … Besis guapa .

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¿ahora cuando piensas en eso te gusta ese recuerdo?¿te gustaría que te volviese a pasar? creo que sí, me da la impresión de que te gustó haber sido forzada

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Puede que sea una fantasía oculta, pero jamás creo que la repetiría porque me da miedo a que vaya a más y pueda salir mal parada.

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