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Jill es una película erótica española de 1978. En ella podemos ver a Raquel Evans como una actriz en declive, que tiene una relación su su representante (Mireia Ros). Su carrera está acabada, pero tiene que aceptar tratos degradantes para tratar de seguir en lo más alto.

Créditos

  • JillTítulo original: Jill (Caliente y cruel: Cuento de tortura)
  • Año: 1978
  • País: España
  • Duración: 98 minutos
  • Género: Drama, erótico, lesbianas
  • Director: Enrique Guevara
  • Reparto: Raquel Evans, Máximo Valverde, Mireia Ros, Daniel Martín, Lynn Endersson, Emma Cohen

Argumento de Jill

Una actriz en declive (Raquel Evans) será utilizada por su representante (otra mujer), con la que mantiene una intensa relación. Sabe que su fama se la debe a ella y, aunque sabe que la está explotando en el ocaso de su carrera, no podrá resistirse. Todo el que la conozca tratará de aprovecharse de ella… a excepción de un hombre.

La soledad de la fama

Hay personas famosas que sienten una profunda soledad. No importa cuanto dinero tengas, o que grande sea tu nombre. Lo importante en una persona es su relación con otras personas. En una palabra: amigos. Pero cuando una persona es cegada por el éxito, pierde su esencia y acaba sola. Y más cuando detrás de ella tiene una representante tan ambiciosa que es capaz de prostituirla por conseguir más fama y riqueza. Esa relación esta cegada por el éxito. Son dos mujeres dependientes la una de la otra. Una por su nombre y la otra por agrandarlo a la sombra. Pero al final se demostrará quien domina a quién.

Jill

Despliegue de pechos perfectos y sexo

Uno de los grandes atractivos de Jill, sin duda, es la cantidad de pechos desnudos que se muestran. Todas las mujeres enseñan sus senos, y siempre suelen ser grandes y muy redondos. También hay escenas de sexo, tanto heterosexual, como lésbicos. Y una escena de voyeurismo, donde las dos mujeres tienen un encuentro sexual en la cama, mientras un hombre las observa y se masturba. Todas estas escenas siempre tienen un componente morboso que las hace muy excitantes. Los maravillosos cuerpos de las mujeres y esa predisposición al sexo tan pasional. Como si fueran ellas más las que desearan tener relaciones. En una de las escenas hacen un concurso de pechos gratuito, con el único pretexto de enseñar las tetas al aire. No tiene mucho sentido artístico, pero contribuye a satisfacer (y de que forma) los deseos de los más curiosos de la sexualidad.

Jill

La mejor escena erótica: El lésbico más intenso

Hay una escena erótica que merece la pena ver más de una vez. En ella las dos mujeres (famosa y representante) tienen una relación muy pasional. Es la escena que llega justo después a la del voyeurismo. Las dos mujeres fusionan sus cuerpos en una desenfrenada unión que las llevará a retorcerse de placer juntando sus sexos. No llegan a cruzarse para hacer la tijera, pero están tan pegaditas y desesperadas por un poco más de carne que saltarán chispas. Aquí se ve la fascinación que causa la representante a Jill, ya que estas sensaciones no se las puede causar ningún hombre. Por esto, y por lo grande que es gracias a ella, aceptará trabajos degradantes por seguir unos días más con ella (no por seguir siendo famosa). Ese es su objetivo, porque detrás de tanto lujo y tanto glamour, en realidad está sola. Y sólo con su representante podrá apagar ese dolor.

Jill

El sensual estriptis de Jill (a partir de aquí con spoiler)

Uno de los últimos trabajos de Jill, el cual cierra su representante, es un sensual bailer que debe terminar en desnudo. Esta es cena es una joya del cine erótico. Raquel Evans baila y se desnuda con una sensualidad impresionante. Sus pechos manchados de purpurina, o algún tipo de pintura, hacen que todavía puedan causar más deseo. Pero no sólo hará un topless, porque también se quita la parte de abajo, dando todavía más morbo a la escena. Es una genialidad artística cargada de alto voltaje que todo amante del erotismo debería ver. Y lo mejor de todo es que acaba en humillación y… en un trágico final.

Jill violación

La violación en la playa

Y cuando hablamos de un tráfico final, no nos referimos a que se intentara suicidar después de ser humillada en público por su representante. Sino que un hombre la viola en la playa. Su cuerpo desnudo se mancha con la arena, mientras es forzada. Se la ve gritar, sufriendo, como pocas veces he visto en el cine. Llora, atormentada. Y después se queda ahí, humillada y sucia. En esta ocasión se aprovechan de ella físicamente. Y cuando llega a casa ve a su representante con uno de sus amantes. Por tanto al final Jill se queda humillada, herida y rota por dentro. Queda demacrada. ¿Entiendes ahora por qué es un trágico final? Después de eso, donde no puede caer más bajo, finalmente Jill se suicida. Su tierna carne se ve atravesada por un cuchillo. Y así nunca más nadie la podrá explotar y humillar. La justa venganza…

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