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Probando como puta del periódico

Probando como puta del periódico

Pues ayer tenía que hacer una vuelta de la oficina y si salía rápido de esa vuelta, pues ya quedaba libre y no tenía que volver después a la oficina. Os cuento cómo acabé probando como puta del periódico.

Antes de salir, miré por internet de los clasificados de periódicos en la sección de «Adultos» y en otros periódicos sale como sección de «Eróticos». Estuve mirando en esas secciones las demandas de chicas. Es decir en dichos clasificados que dice que «Casual Escorts Barcelona: Chicas a domicilio», al final del aviso clasificado la palabra «Recibimos» y un número telefónico. Entonces sin que nadie me viese estuve anotando los números de teléfono. Muy solapadamente, con disimulo.

Luego al salir y por el sector donde iba caminando, vi un muchacho que estaba dando volantes a los hombres de sitios de esos. Y como mucha gente recibe y después de mirar los bota o los guarda. Pues yo recogí uno. Más adelante vi una chica joven que estaba en las mismas y entonces le pregunté: «de que se trata».

La chica me mira de arriba abajo, por lo que estaba con vestido de oficina, sorprendida
me dice:

-Es de sitios de mujeres que van a ofrecer sus servicios íntimos a hombres.

Entonces le pregunto:

-Y… están recibiendo? (sin decirle si están recibiendo mujeres)

Me vuelve a mirar con extrañeza:

-Sí están recibiendo mujeres? Es lo que me quiere decir?

Le digo:

-Sí.

-Ufff, eso es lo que están recibiendo constantemente, para las que se quieren colocar para trabajar en la sede o a domicilio, pero le tengo otro de sólo domicilios como para usted que no parece que trabaje en esto…

Si quiere yo la llevo y se presenta y ahí como usted es bonita, es ahí mismo que la enturnan para alguna salida.

Le pregunto:

-Enturnan?

-Sí. La colocan en lista y a medida que vaya saliendo un servicio van enviando la chica que sigue de turno. ¿Entonces la llevo?

-Pues sí, pero sin compromiso.

-Eso ya depende de usted si quiere trabajar de una vez.

Me dijo:

-¡Sígame!

Caminamos varias cuadras hacia arriba donde las calles son cada vez más solitarias. Casas viejas pero bien cuidadas, algunas son de oficina, otras son de casa de familia. Incluso vi «Residencias» (casas para ir a aquello) casas viejas pero con aviso de residencias.

Preciso. Es una de dichas «Residencias» fue que me hizo entrar. Como son con una entradita y ahí sí la puerta para entrar. Me dice ella:

-Cuando se ofrezca que vengas con un cliente aquí, nunca digas que aquí queda la agencia.

Vienes como si nada. Pues si traes un cliente, aquí ya se sabe que trabajas aquí, pero tú no lo vas a decir al cliente.

Timbra y nos abre una mujer que es la recepcionista de las residencias. Me mira y la chica que me lleva le dice a la otra:

-Ella viene por el empleo como «Chica».

-Sigan- dice la recepcionista.

Una mujer parecida al temperamento de Rubiela está en una oficina medio oscura por la madera.

La chica le dice a la señora.

-Aquí la señora o señorita viene a emplearse como «Chica».

-Mucho gusto, siéntese!

Me siento y dice:

-Ya sabes de que se trata? Porque yo hablo sin tapujos.

-Más o menos -digo yo con cierto nerviosismo.

Me dice:

-Mire señora o señorita? O dejémoslo así. Bien, hablando sin tapujos, como usted viene voluntariamente, le digo… Usted viene es a putiar! Pero no como cualquier puta callejera ni de negocio abierto al público. A usted la pongo en lista para cuando salga un pedido. Si está de buenas, sale inmediatamente, como a veces toca esperar.

Entra una llamada, yo contesto o cualquiera de las niñas como también te puedo colocar a que contestes, pues es bueno que el cliente oiga una voz femenina ya que el está interesado, el empieza a morbosearla por teléfono y usted debe entusiasmarlo.

El cliente pregunta como son las chicas, usted le pregunta como la quiere y le describe las chicas incluyéndote a ti misma. Si el cliente escoge como tu misma te estás describiendo, te figura atender dicho domicilio. Le va a decir como la quiere que vaya vestida al sitio, a veces se les cita en la calle, entonces se le cita en un lugar donde sabemos nosotras hay teléfono público. Si te toca a ti y vas llegando y resulta ser un conocido tuyo, si quieres lo atiendes o sino te devuelves y nos dice, no atiendo es un conocido mío. No hay problema. Pero no es que resulten todos conocidos.

Hay turnos de las chicas en horario. Chicas que entran desde las 8 de la mañana a 6 de la tarde, horario de oficina. Chicas que llegan a las 11, salen a las 7pm, chicas que llegan a las 2 pm, salen a las 10 pm o las que llegan a las 8 noche, se van a las 3, 4 de la mañana. Ya van a ser las 5 pm. Ud dirá si la enturno o ponerla en lista.

La tarifa es igual para todas, pero si ya usted hace otras cositas como el anal, ya cobra diferente. Todas hacen mamadas, sin excepción. Y a si se lo tragan o no es cosa de ustedes, ya sabe entre más puta seas, mejor te va y tú eres bonita, con buenas mamadas que des te haces buen sueldo, si tienes buena teta y buen muslo.

-Cómo me dices que te llamas?

-Sharon.

-«Sharon» nombre de puta! Ya todas quieren ponerse nombres atractivos. Entonces, ya sabes que debes hacer con el servicio, sabes la tarifa, sabes que hacer, cuando es a una casa, llamas tan pronto llegas al domicilio y cuando vayas a salir. ¿Te enturno?

La verdad, me puse muy nerviosa.

A pesar que ya tengo cierta experiencia, cada vez que voy a un sitio diferente, me pongo muy nerviosa, pero a la vez eso me excita muchísimo!

Me dice:

-Siempre vistes así? Elegante o es de oficina?

-Tengo otro trabajo. La verdad es que yo lo hago ocasionalmente. No sé si a usted le sirva una chica que trabaje así.

-Pues no me sirve, pero, en vista que tienes buen porte, eres con cierto nivel de cultura, eres bonita, buen cuerpo… A propósito! Tienes hijos, o has estado preñada o tienes cicatrices, estrías con arrugas…

-Tengo estrías de líneas delgadas, pero no más.

Se me acerca al oído y me dice:

-Veo en tus manos que has usado o usas argolla, eres casada. ¿Cierto? La miro sin que poder decirle ante la pregunta que me coge por sorpresa con cierta afirmación. Ella misma añade.

Probando como puta del periódico

-Tranquila! Eso lo entiendo, putas casadas es lo que hay y son muy activas sexualmente. Es más, para este trabajo son más funcionales las que lo hacen por gusto de ser infieles… ¿Cierto que a ti te fascina que se le desarrolle un desconocido en tu boca?… No me lo vayas a negar. Tienes una cara de mamadora, de puta recatada. En la calle una dama, en la intimidad una completa sinvergüenza, de las que les gusta que la traten de puta mientras están mamándolo o me lo vas a negar?

-Sí señora así es. Si soy casada y todo lo que usted me dice es cierto.

-Como me eres sincera y en vista que mañana tienes que trabajar, te voy a enturnar ya! Cualquier servicio que salga lo harías?

-Sí, señora.

-Pero con esa chaqueta de oficina cualquier persona te puede identificar. Te voy a prestar una que tengo muy reveladora, está limpia. Una minifalda alta sin medias. Quítate esa chaqueta y de paso miramos que tienes… Umm, tienes buena teta, me gustan esos pezones areolas bonitas. Enséñame esa cuca! Vamos que no tenemos mucho tiempo. Vellito apenas creciendo, está bien… ummm estás mojadita(me dice rosándome los labios de la vulva y medio insertándome los dedos).

En esas suena el teléfono y me dice que yo de la información de todo.

Contesto y piden un servicio preciso para citar al posible cliente en la calle Ella me indica con señas y escribiendo en un papel me lo pasa para que yo le diga al cliente en donde ubicarse y a la vez yo misma iría a encontrarme con él.

Como a la hora llama el mismo posible cliente y yo debo contestar como ella me lo pide. Yo misma me describo:

-Va a ir una chica de cabello castaño, piel blanca, mediana estatura… Sí, la chica tiene buen busto, buen muslo, nalgas paraditas… Si desde el sexo oral, mamadita y lo demás…la tarifa es de… Si ya estás situado allí no se le cobra lo del taxi de la niña. Listo, entonces ya sale para allá.

-Perfecto!-Me dice ella, la jefe. Ahora, como vas a ir a residencias, lo puedes traer aquí, pero nunca digas que aquí funciona la agencia. Ya sabemos quienes trabajan acá pero lo manejamos con discreción. Pero también lo puedes llevar a otras residencias que ya te doy la dirección, puedes pasar ahorita mismo antes que vayas a encontrarte con el cliente. Igual si vas a esas residencias, ya saben que trabajas en esto. Lo hacemos por seguridad de ustedes. Como ves no son nada bonitas, ni grandes, pequeñitas pero son aseadas. Sobra decir que cobras por adelantado. Chao! Buena suerte y yo veré atender bien al cliente con mucho morbo, buena mamada.

Salgo tal como ella me hizo vestir: Chaqueta escotada sin sostén, hilo dental, minifalda, zapatos altos, bolso.

Me dirigí al sitio. Ya estaba oscureciendo.

Llegué y al verlo me le acerqué

-Don Alfonso?

-Sí. Con él.

-Yo soy la chica que usted solicitó. Mi nombre es Sharon. Usted dirá si quiere que lo atienda o si desea más información sobre el servicio.

Me mira el rostro, el escote. Pero se evita elogiarme. Nos vamos caminando, mientras le voy diciendo:

-Yo cobro… es mi tarifa.

-Que servicios das?

-Masaje relajante para iniciar, un sexo oral totalmente relajante, la penetración. NO hago anal Quedará usted bien atendido, eso sí se lo garantizo. Usted me dirá, si desea que yo lo atienda o si desea que venga otra niña. No tiene ningún costo. (lo miro a los ojos, veo en él indecisión y doy un paso como para irme, hago el amago de llamar por el celular, de hacer que hablo con la jefe y de inmediato me dice:

-Espere, espere!…Ven, vamos!

Noto que me está observando mis muslos que se me ven gruesos, el escote. Llegamos a las otras residencias las que la jefe me dio la dirección. Llego a la entradita y timbro.

Abren y la mujer que me abre con la sola mirada me está diciendo «puta». Es que se me ven algo las tetas, aparte de los muslos.

Me dice dicha mujer:

-Alguna habitación en especial? O sencilla?

-Sencilla -digo yo.

Nos conduce a una del fondo, allí me pregunta si vamos a tomar algo. Le miro al cliente, el me pregunta si voy a tomar algo, le digo que no. La mujer me pregunta:

-Cuantos preservativos desea?

-Dos, por seguridad.

-Algún sabor en especial?

-Fresa puede ser.

-En seguida los traigo.

Al volver con ellos ya estoy sin la chaqueta, pero detrás de la puerta. Es decir con las tetas al aire

-Perdón, ya los de sabores se acabaron.

Miro y los que me ha traído no me gustan.

Le digo: -No hay más?

-No… (me mira la mano donde preciso tengo la huella de la argolla)…señorita (acentuando el tono), no hay más.

-Bueno, tocó usar ese.

-Eso todos son de látex, no creo que haya mucha diferencia entre uno y otro. Las otras chicas usan igual de ese.

-Bueno, gracias. (digo yo algo molesta. Pues me da a entender que para mamar todas somos iguales)

Doy la espalda a permitir que el cliente juegue con mis tetas y con la mano derecha me baja a tocarme e hundirme sus dedos. Lo detengo y me quito el resto.

Ya desnuda, me observa en detalle y me dice que soy muy bonita que no parezco lo que yo soy

-¿Qué?

-Pues una prepago. No pareces una…

Soy una de las chicas del piso de Madame. Entra el hilo para ver más relatos eróticos míos y de mis compañeras.

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